En ésta semana quiero describir el poder de un hijo.
Desde mi experiencia éste bebé me está dotando de superpoderes.
Está consiguiendo que tenga una fortaleza anímica y física que jamás pensaba yo que tendría y menos en éstas circunstancias.
Para empezar no estoy sola. Él siempre está conmigo y yo todo lo miro por él. Me lo imagino tan pequeño flacucho y frágil que no se me ocurre ingerir nada que pudiera hacerle daño.
Mi energía está en su punto más álgido y no creo que me dure eternamente y sobretodo ahora en la semana que estamos.
He trabajado en la casa nueva como ayudante de peón y como batallón de limpieza.
No he pensado en ningún momento en la frase: "no puedo" más bien he pensado: "puedo pero me cuesta" y como no soy partidaria de dejarme llevar por la comodidad aunque me cueste hago lo que puedo.
Él siempre está conmigo y continuamente me lo recuerda. Tan sencillo como apoyar un brazo una mano en mi vientre de forma muy suave él me toca desde dentro.
Está muy atento al exterior y creo que le da mucha curiosidad todo.
A veces me pregunto sí debería engordar más la barriga para dejarle más sitio. Pero según el médico no hay que engordar mucho.
A parte de trabajar me da fuerzas para andar todo lo que haga falta.
Me da muy buen humor por las mañanas aunque no hayamos dormido muy bien.
Me da energía mental para estudiar y leer y pensar en muchas cosas. Y eso que tenía entendido que el embarazo despista a las mujeres.
A veces me paro y pienso que dentro de una semana le veré la cara y el cuerpo y me da mucha felicidad.
Él será una persona independiente a mi. Pero que gracias a mi podrá tener una vida propia experiencias propias. Un carácter e inteligencia propia. Parecido o no a mi o a su padre. Independiente y único. Y me quedo maravillada pensando en todo eso.
Da igual lo que se parezca o no a quién sea. Viviremos juntos. Y haremos muchas cosas juntos y aprenderemos juntos. Hasta que llegado el día ande su propio camino.
Todo lo bueno que pueda aprender de pequeño le servirá de mayor. Todas las experiencias le ayudaran. Sean buenas o malas. Todo lo que pueda desarrollar su potencial le servirá. Y que se sienta querido y tranquilo le dará paz.
El poder de ser mejor por él para que tenga un buen ejemplo día a día es el mejor poder que me otorga.
Y su compañía me llena de felicidad.
Creo en el poder de un hijo para cambiar a un padre.
Sea cual sea o como sea, un hijo ayuda empuja y da un poder maravilloso.
Ojalá ésta entrada del blog os anime a contar vuestra experiencia del poder de un hijo y así animamos un poco a la participación.
Ésta semana tengo la prueba del azúcar y una prueba de acceso a un curso de formación para desempleados. Deseadme suerte. Espero escribir sobre éstas dos experiencias.
Un besito: la madre
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Anímate y deja un comentario :-)